Massimo Listri En Busca Del Templo Perdido - Con un ensayo de Giorgio Antei
Franco Maria Ricci · 2014
Massimo Listri

No hay vuelta que darle, observa John Ruskin, “el que determinadas formas arquitectónicas lleguen a fascinarnos depende de nuestra simpatía por las ideas de las cuales surgieron”. Algo análogo podría decirse de las fotos de Massimo Listri: para disfrutarlas a cabalidad hay que compartir el gusto por lo clásico que caracteriza al autor. Teniendo la misma formación humanista y una igual admiración por el arte renacentista, la belleza de sus tomas resulta aún más llamativa. Mientras que el equilibrio compositivo salta a la vista, el significado cultural de la simetría y la perspectiva, así como su importancia para el arte occidental, se aprehenden únicamente a partir de –digamos– un entendimiento compartido de la “divina proporción”.
Trátese de Listri o de otro artista, lo que eleva la percepción sensorial a goce estético es invariablemente la afinidad espiritual o simpatía (para no hablar de connivencia) existente entre el emisor y el receptor. Los creadores de imágenes son ventrílocuos de primera: no solo hablan a través de sus inventos sino que entonan a la vez varias voces.